Naturaleza

Parque natural del estrecho

El Parque Natural del Estrecho se encuentra en el extremo sur de la Península Ibérica y protege el espacio marítimo-terrestre del litoral desde la Ensenada de Getares (Algeciras) hasta el Cabo de Gracia (Tarifa). Las costas del parque están bañadas por dos mares, en el este por el Mar Mediterráneo y en el oeste por el Océano Atlántico. El Estrecho de Gibraltar, que une estos mares y que separa Europa de África, es lugar de paso de aves migratorias y mamíferos marinos. La distancia mínima entre los dos continentes es de sólo 14 km y desde tiempos prehistóricos este paso es también una vía migratoria de hombres.

Este espacio protegido es el parque natural más meridional del continente europeo y une valores ecológicos, paisajísticos, históricos y culturales de características singulares. La unión de dos mares convierte el medio marino en un enclave privilegiado que alberga una biodiversidad excepcional de extraordinario interés. El clima de la zona se distingue por temperaturas muy suaves y una estación seca con ausencia total de lluvias.

Abundantes restos de industrias líticas demuestran que la región ha sido poblada por el hombre desde el Paleolítico Inferior. Del Paleolítico Medio, que se caracterizó por el predominio de la cultura Musteriense, conocemos la presencia del Hombre de Neanderthal. Estudios arqueológicos realizados en la Cabililla de Benzú de Ceuta, en la orilla africana del Estrecho de Gibraltar, hace plantear nuevas vías de comunicación entre África y Europa. Según investigadores de la Universidad de Cádiz existen cada vez más indicios que el hombre de Neanderthal pasó a Europa a través del Estrecho. La comarca del Campo de Gibraltar fue uno de los últimos hábitats conocidos de esta especie humana. Excavaciones en la cercana Gorham's Cave de Gibraltar señalan que los neanderthales se extinguieron hace sólo 24.000 años. El Neandertal era contemporáneo del hombre moderno, que llegó a Europa hace unos 40.000 años.

El arte rupestre de nuestras cuevas y abrigos es obra del hombre moderno. Lo inventó, cuando las dos especies convivían todavía en el mismo territorio. En las sierras del parque existen unos 40 cuevas y abrigos con ARTE RUPESTRE que pertenecen al conjunto del A R T E S U R E Ñ O.
Más información: http://www.mundocultural.net/rupestre/estrecho.htm

Parque natural de los alcornocales

El Parque Natural de Los Alcornocales es un Parque natural declarado por el Parlamento de Andalucía en 1989. Comprende una gran franja con orientación sur-norte entre la zona costera de Tarifa, en el mismo Estrecho de Gibraltar, hasta las sierras del interior, en los municipios de Cortes de la Frontera, Ubrique y El Bosque. Con una superficie 167.767 has, es uno de los Parques Naturales más grandes de España.

La mayor parte del Parque Natural pertenece a la provincia de Cádiz y sólo una pequeña parte a la provincia de Málaga, con territorio de 17 municipios diferentes, Alcalá de los Gazules, Algar, Algeciras, Arcos de la Frontera, Benalup-Casas Viejas, Benaocaz, Castellar de la Frontera, El Bosque, Jerez de la Frontera, Jimena de la Frontera, Los Barrios, Medina-Sidonia, Prado del Rey, San José del Valle, Tarifa, Ubrique y Cortes de la Frontera y una población total de unas 380.000 personas.

Casi la totalidad de su territorio lo ocupan masas forestales de bosque autóctono mediterráneo, con muy diferentes aprovechamientos: forestal, ganadero, cinegético, recolecta de setas y brezo,..., aunque lo más destacable es su producción de corcho.

Su variedad paisajística, de fauna y de vegetación de tipo mediterráneo y de ribera son excepcionales a nivel ibérico, así como su patrimonio cultural.

El alcornocal (Quercus suber) es una formación agroforestal que cuenta en Andalucía con una superficie aproximada de 250.000 ha., de las cuales unas 188.000 corresponden a masas más o menos homogéneas y el resto a mezclas fundamentalmente con encinas, acebuches y quejigos. Las Sierras del Campo de Gibraltar forman parte del Parque Natural de Los Alcornocales declarado como espacio protegido en 1989 por el Gobierno de Andalucía con una superficie de 1.750 Km2. En estas Sierras de las provincias de Cádiz y Málaga, el alcornocal adopta el aspecto de una formación boscosa exuberante, con una fisonomía de bosque atlántico.

El clima es mediterráneo, relativamente húmedo (hasta 1400 mm anuales en las cumbres), los suelos dominantes son ácidos y pobres en nutrientes, desarrollados sobre las areniscas silíceas del Aljibe aunque también abundan los suelos arcillosos sobre margas calizas en las zonas más bajas. La heterogeneidad de los factores abióticos (humedad y fertilidad del suelo) combinada a la acción variada del manejo del territorio, ha originado un paisaje en mosaico con predominio forestal. Destaca el extenso dosel arbóreo de alcornoques (Quercus suber), acompañado por los quejigos morunos (Q. canariensis) en las zonas más húmedas, que cubren un denso y variado sotobosque arbustivo.

Reserva intercontinental de la biosfera

La Declaración por la UNESCO de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo Andalucía-Marruecos, en octubre de 2006 ha generado un escenario transfronterizo muy atractivo y con una gran proyección de futuro, aunque no exento de dificultades. Su proceso de desarrollo, enmarcado dentro del Programa de Iniciativa Comunitaria INTERREGIII-A (2000-2006) Andalucía-Marruecos, ha estado presidido por un magnífico entendimiento, que ha posibilitado el trabajo en común para lo cual se han celebrado 14 encuentros transfronterizos.

Con la creación de esta Reserva de la Biosfera Intercontinental se ha generado un gran espacio de comunicación y una oportunidad de acercar de una forma efectiva dos territorios que, a pesar de la fractura física que supone el Estrecho y sus diferencias políticas, religiosas y socioeconómicas, comparten aspectos de gran interés de su patrimonio natural y cultural. Esta Reserva de la Biosfera Transfronteriza tiene, por tanto, una significativa dimensión social, dada la necesidad de la participación activa de las poblaciones locales que deben educarse en las innovaciones técnicas necesarias para reorientar sus prácticas económicas, en función de un modelo de desarrollo racional que asegure un futuro digno y solidario, para lo cual se ha aprobado también un Plan de Acción que recoge los fundamentos y objetivos del proyecto.

Por otra parte, su localización geográfica en el extremo occidental del Mediterráneo y el consecuente número de relaciones naturales, históricas y culturales que este hecho ha determinado, dota al proyecto de un interés añadido y de una gran actualidad, pues se convierte en un buen ejemplo para superar diferencias en esta "encrucijada viejísima" que es el Mediterráneo. Un mundo único y múltiple a la vez, innegable y reconocible desde multitud de foros, normativas y disciplinas como la ecología y la cultura, de la cual la tradición y transmisión de los usos gastronómicos supone una parte esencial.
Más información: http://bioestrategia.net/andalucia/entradainteractivo.htm